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Reducción de lentes para alta miopía, hipermetropía o astigmatismo.

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Escrito por María Gomez - 04 septiembre, 2017

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¡No dejes que unas gafas con cristales gruesos estropeen tu imagen! ¡Decídete por las lentes reducidas! No se trata de ir a la moda, no es un capricho sino algo muy importante: Las lentes reducidas proporcionan un excelente el confort visual en todos los aspectos.

Cuántas veces has visto cómo unas lentes gruesas pueden estropear un rostro, empequeñeciendo mucho los ojos si se tiene miopía o agrandándolos extrañamente si es hipermetropía. Hoy en día por fin se puede decir adiós a aquellos culos de vaso. Si has tenido alguna de aquellas gafas, puedes meterla en el baúl de los recuerdos, ¡son cosa del pasado!

Lentes reducidas para alta miopía o para otros defectos visuales

¿Para qué defectos visuales conviene usar lentes reducidas? En realidad, para todos. Sea miopía, hipermetropía o astigmatismo, cuando se tienen más de 2 dioptrías aproximadamente, se empieza a hacer necesaria la reducción de lentes para que pesen menos y no se note cuántas dioptrías tiene una persona con solo mirar sus gafas. A continuación explicamos cómo son las lentes con alta graduación según los diferentes defectos visuales:

  • Miopía: por lo general estas lentes son más gruesas en los bordes. Si se usan lentes sin reducir, a mayor miopía, más se notan esos antiestéticos círculos concéntricos hacia el borde de la lente.
  • Hipermetropía: son más gruesas en el centro. Cuanto mayor es la hipermetropía de una persona más desproporcionadamente grandes parecen sus ojos vistos desde fuera si las lentes no son reducidas. Además esas lentes pesan mucho más, lo que es un problema para quien las debe llevar.
  • Astigmatismo: A los inconvenientes de las dos anteriores, las lentes para astigmatismo añaden su limitación tórica.

Los grandes avances en óptica de la última década y la introducción de las lentes asféricas han hecho posible que incluso los usuarios con 9 más dioptrías puedan ahora por fin permitirse usar lentes más finas. En óptica se llama asférica a una lente que no es estrictamente esférica. Las lentes asféricas suponen un enorme progreso tanto en lo estético como en mejora de la visión puesto que ofrecen mayor nitidez, sin distorsiones en la imagen.

La ventaja estética se debe a que con estas lentes el aspecto del ojo visto desde fuera es más natural en forma y tamaño. Otra ventaja añadida de las lentes asféricas es que son más finas, lo que supone mayor comodidad al llevar las gafas pues pesan menos.

El hecho de que las lentes sean más o menos gruesas no es un problema solamente estético, sino también técnico. Aunque con una lente gruesa se puede enfocar bien, también es cierto que todo lo que nos rodea se puede percibir algo alterado y por lo tanto la realidad externa parece parcialmente modificada.

En caso de hipermetropía se engrandece lo que se ve en primer plano y aparece algo distorsionado lo que está más allá. Si se trata de miopía, en cambio, en los bordes de las lentes —donde son más gruesas— la imagen parece más pequeña y el campo visual queda fuertemente limitado. Con frecuencia el cliente presta más atención a lo estético y a la montura que a la calidad de la lente.

A veces se opta por las lentes más baratas sin pensar que eso afectará al confort visual y también a la estética. Con las antiguas lentes sin reducir, si se tiene alta graduación, se produce el efecto conocido como culo de vaso, y las gafas resultan tan pesadas que resulta muy fastidioso llevarlas todo el día. Hoy en día, las técnicas de tallado más vanguardistas permiten fabricar lentes graduadas finísimas, incluso cuando se necesita prisma.

Lentes reducidas para alta graduación 

Son muchos los factores que hay que considerar para conseguir lentes más finas en caso de alta graduación:

  • El biselado
  • La precisión en el centrado
  • El material del que está fabricada la lente
  • Su efecto refractivo y prismático
  • El tipo de lente (monofocal, bifocal, progresiva).

Además, al elegir la reducción más conveniente se tendrán en cuenta:

  • Índice de refracción

El índice de refracción afecta al espesor, la curvatura y la transparencia de la lente. Este índice es inversamente proporcional al espesor de la lente, por tanto cuanto mayor sea el índice mejor será el resultado estético de la lente.

  • Forma de la lente

Actualmente se recomiendan casi siempre las asféricas y biasféricas. Con ellas se obtiene la graduación necesaria con menor espesor y curvatura de la lente. El campo visual se mejora considerablemente al eliminarse las distorsiones de la periferia. La visión resulta más nítida. 

  • Material

Genéricamente, se distingue entre las lentes de vidrio (es decir, de origen mineral basado en silicio) o de materiales orgánicos, mucho más ligeros y más resistentes a la rotura, que están fabricados a partir de carbono. El espesor de la lente se puede reducir notablemente con materiales como el lantano, de modo que su índice de refracción sea todavía superior al 1.5 de las lentes producidas en CR39.  

Al elegir las lentes más adecuadas se puede optar por los siguientes Índices de refracción:

  • Índice 1.5: estas lentes fabricadas en CR39 pesan la mitad que las del vidrio y son aptas para la conducción en cualquier hora del día y la noche. Son adecuadas para graduaciones de +3 dioptrías a -3 aproximadamente.
  • Índice 1.56: son como las anteriores, pero un 15% más delgadas. Son adecuadas entre +4 dioptrías y -4 aproximadamente.
  • Índice 1.60: son un 30% más finas y completamente transparentes. Adecuadas para miopías de entre -3 a -6 aproximadamente. Si se trata de hipermetropía, entre +2 y +6 dioptrías.
  • Índice 1.67: son más delgadas en un 40%. Consiguen una notable mejora estética al evitar que el ojo parezca más grande o pequeño según su graduación. Se suelen utilizar en casos de -4 dioptrías a -12 dioptrías, y de +3 a +8 dioptrías aproximadamente.
  • Índice 1.74: son incluso un 50% más delgadas y por lo tanto muy ligeras. Logran una perfecta eficacia, transparencia y estética, sin impedir la protección frente a los rayos UV-A y UV-B ni la conducción sea cual sea la luminosidad ambiente. Son adecuadas para graduaciones de -6 a -18 dioptrías y de +5 a +16 dioptrías aproximadamente. 

Cuando pasamos del índice 1.5 a 1.6 o a cualquier otro, normalmente conlleva suplementos de precio debido a que se trata de fabricaciones especiales.

Ventajas de utilizar lentes reducidas

 Son muchas las razones para olvidarse de las viejas gafas con lentes gruesas y decidirse por lentes reducidas para disfrutar un mejor confort visual. No es sólo la estética sino también el menor peso de las lentes y su adaptabilidad a las necesidades según la graduación.

Además, los materiales de los cuales se fabrican las lentes reducidas presentan una excelente resistencia al calor y al impacto. En gafas.es tenemos disponibles lentes con índice hasta 1.74. En estos enlaces se puede leer más información sobre índices de refracción y lentes reducidas.

Topics: Consejos y Curiosidades

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